Cuando la licenciada Lorna Reyes, directora de Marketing de la UTH, regresó de un congreso de actualización en Colombia, vino muy emocionada hablando de la Economía Naranja. En aquel tiempo pocos prestamos atención al tema, pero nos dejó la inquietud. Fue, entonces, cuando llegué al libro del presidente Iván Duque, cuya iniciativa se centra en impulsar a las industrias creativas, como el cine, la producción de series de televisión, los festivales, carnavales, la gastronomía, la publicidad y el diseño, entre otros.

Vale explicar que se llama naranja, según Felipe Buitrago, investigador del Banco Interamericano de Desarrollo, porque es el color que está asociado a la cultura, la creatividad y la identidad. Ya en el antiguo Egipto se utilizaba un pigmento de color naranja para adornar los jeroglíficos de las tumbas de los faraones.

Entonces la economía naranja también llamada Industria Creativa es la que se está promoviendo. Y las cifras, esas cifras hicieron que abriera los ojos de un tamaño más grande que lo normal y pensé: ¿es realmente aquí donde está la oportunidad para América Latina?

Andrés Oppenheimer, este periodista argentino que siempre indaga en los temas económicos que pueden llevar a América Latina a crecer y a mejorar su PIB, resumió su entrevista con Iván Duque así: “Muchos son escépticos de la idea de promover la ‘economía naranja’ del presidente de Colombia, Ivan Duque. La iniciativa consiste en impulsar las industrias creativas, como el cine, la producción de series de televisión, los festivales, carnavales, la gastronomía, la publicidad y el diseño. Los números hablan por sí solos. Ya son 600.000 colombianos los que hacen parte de los empleos que produce la ‘economía naranja’, una cifra que triplica los 200.000 trabajadores de la industria minera de ese país. ¿Por qué es tan importante fomentar otras industrias diferentes a las tradicionales? De acuerdo a un estudio publicado por la Universidad de Oxford, citado en el libro ‘Sálvese quien pueda’, el 47% de los empleos en Estados Unidos.

Es por eso que la Universidad Tecnológica de Honduras, que se caracteriza por insertar a los estudiantes en los ambientes cambiantes que tienen todos los ámbitos, ya sea tecnológicos, económicos, legales, de gestión del talento, entre otros, está poniendo el tema sobre la mesa de manera que se pueda conocer y profundizar sobre las oportunidades que, en este caso, tiene Honduras para sacarle el jugo a la economía naranja.

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